La California americana es un ámbito con terremotos de primera y particular frecuencia y magnitud. Tales terremotos, resultan ser congénitos con las peculiares características de su subsuelo cortical, el cual esta afectado por un sistema de complejas y múltiples fallas (fracturas del subsuelo). Estas se encuentran sometidas a tensiones permanentemente y son generadoras de intermitente sismicidad (terremotos).También se considera que -actualmente- las tensiones son crecientes en todo este ámbito; lo que determina el que se deduzca, especule y anuncie la llegada de un gran terremoto (mega-terremoto) rebautizado coloquialmente como big one .
Ciertas deducciones sobre el comportamiento geodinámico del subsuelo se resisten a su total conocimiento y consecuentemente constituyen incertidumbres atemorizantes. La zona californiana conforma su desarrollo social (1) mediando el temor del megaterremoto, y (2) trabajando ingentemente por poder predecir la llegada del mismo.
Para aminorar los temores debidos a la falta de conocimientos la única solución está en seguir estudiando la muy compleja estructura y neo-geodinámica cortical de la zona. Asimismo se debe actuar sobre los efectos, siendo el resultado sustancial de los terremotos la destrucción del desarrollo constructivo de las zonas a las que asola y sus comunidades humanas.
En el ámbito americano citado, el previsible big one no llegó hasta el momento. Pero las construcciones tienen obligados y cada vez mas amplios elementos de protección, para resistir -en lo posible- los efectos destructores de los terremotos (construcción antisísmica). No evitan trastornos innumerables, pero disminuyen muertes y destrucciones catastróficas generalizadas.
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