Ahora, un equipo de investigadores en el Reino Unido y EE.UU. llega con un nuevo y revolucionario diseño de aeronave que podría hacer una dramática contribución para detener el cambio climático.
El SAX-40, que ha sido desarrollado por el Instituto Cambridge-MIT, es un avión con una forma radicalmente diferente. Oficialmente, es lo que se conoce como un "ala fusionada". Tiene un fuselaje sin cola, con forma de cuña, y dos alas con forma de murciélago.
El equipo de la Iniciativa de Avión Silencioso (SAI, por sus siglas en inglés) ha tenido éxito al desarrollar un avión radicalmente más silencioso. También es crucial que el SAX-40 es un 35% más eficiente en términos de combustible que cualquier aeronave que vuele en este momento.
Quizá los precios del petróleo ya no estén en los US$78 por barril de hace unos meses, pero con los altos precios del combustible con tendencia a continuar, la eficiencia en el consumo es un factor de importancia en los cálculos de todas las aerolíneas.
Aún así, nada de esto quiere decir que, necesariamente, el SAX-40 será construido. Desde que el Boeing 707 voló por primera vez en 1957 e introdujo la era de jets comerciales, los aviones han cambiado muy poco en su apariencia básica.
Los aviones aún consisten de un fuselaje con forma de tubo, con dos alas que apuntan hacia atrás y con turbinas soportadas por debajo. El jet de pasajeros DeHavilland Comet -aunque comercialmente fallido- tenía las turbinas integradas en sus alas.
Noticia completa en BBC News (Reino Unido)