Un equipo interdisciplinario de investigadores de la Universidad de Cornell, en Nueva York, encabezado por el estudiante mexicano del doctorado en Física Aplicada, José M. Morán-Mirabal, fabricó “nanolámparas” que pueden ayudar a iluminar el nanomundo.
Dichas nanolámparas están hechas a base de nanofibras emisoras de luz, con dimensiones comparables al tamaño de un virus y podrían integrarse en dispositivos electrónicos flexibles como biosensores.
Las posibles aplicaciones de esta investigación radican en el campo de los productos electrónicos flexibles que cada vez se hacen más pequeños.
Además, fuentes luminosas tan localizadas podrían beneficiar también áreas tan diversas como biosensores, microscopia-en-chip o pantallas planas.
Sin embargo, de acuerdo con el profesor Harold Craighead, de dicha universidad, las aplicaciones dependen de la durabilidad y la resistencia que estos dispositivos demuestren, pruebas que aún deben realizarse.
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