Tras la extendida y azarosa misión del transbordador
Atlantis, el futuro de la Estación Espacial Internacional (EEI) parece ahora mucho más brillante que nunca. Tanto es así que, una vez concluida su construcción, la NASA espera tener mucho más espacio del que necesita para las investigaciones científicas que deben realizarse en el complejo que orbita la Tierra a casi 400 kilómetros de altura.
En un informe presentado al Congreso de EEUU, la NASA afirmó que "la conclusión de la fase de armado aparece claramente en el horizonte del año fiscal 2010". Y al realzar las características especiales de la EEI, añadió que su posición en una órbita baja en torno a la Tierra constituye una esfera relativamente nueva para la actividad humana.
Por ello es que las posibilidades de nuevos descubrimientos son muy grandes y el efecto de la evolución de este laboratorio nacional debe ser compatible en lo que se refiere a sus estructuras y procesos de administración, señaló. Como consecuencia, está buscando socios comerciales para compartirlo, sin que los afortunados siquiera tengan que pagar alquiler. "Lo que estamos tratando de hacer es abrir un segmento de la Estación Espacial para que lo utilice quien lo necesite", manifestó Bill Gerstenmaier, administrador adjunto de la agencia espacial estadounidense.
La NASA ha asignado 1.500 millones de dólares para la operación anual de la EEI y no se pedirá a los nuevos socios que hagan aportaciones para cubrir ese monto, aclaró Gerstenmaier. Pero las facilidades para la investigación científica tienen límite. Los socios potenciales tendrán que llevar sus propios equipos y pagar los sueldos de los científicos que lleguen hasta la EEI. "Ya existe un interés general" por este proyecto, manifestó el administrador adjunto
Noticia publicada en El Universal (Venezuela)