Se trata de la p53 que, además de ejercer un conocido control sobre los tumores, retardaría el envejecimiento. Los ratones en los que ya fue probada vivieron más que aquellos que no fueron modificados genéticamente
La proteína p53, que tiene una función de control sobre los tumores, y su símil Arf, asociada con la primera, retardarían el envejecimiento, según pruebas efectuadas en ratones, difundidas en la revista científica Nature que aparecerá el jueves.
Según la investigación de Manuel Serrano y sus colegas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, los ratones genéticamente modificados tienen una dosis mayor de p53 y Arf en sus células, por lo que resisten mejor el cáncer y sufren menos los daños relativos al envejecimiento.
Estos ratones viven "en promedio" más que aquellos que no fueron modificados genéticamente, incluso si se calculan las curvas de supervivencia y se eliminan de cada grupo aquellos animales muertos de cáncer.
El gen p53 comporta normalmente la producción de una proteína que puede activar el envejecimiento (detención de la proliferación) o la apoptosis (muerte celular programada) de una célula cuyo ADN ha sufrido lesiones graves.
Las nuevas observaciones "amplían el rol protector" de los genes Arf y p53 y "revelan un mecanismo antienvejecimiento", precisaron los investigadores.
Según los científicos, reforzar la actividad de estos genes tendría un importante efecto antioxidante, lo que conllevaría un mecanismo anticancerígeno y de retardo del envejecimiento.
Noticia publicada en InfoBAE (Argentina)