La fábrica de cohetes del astronauta y físico costarricense Franklin Chang Díaz está en cuenta regresiva de cara a realizar la gran prueba del motor de plasma, en enero próximo. Desde esta semana arrancó con el traslado de los equipos a su nuevo laboratorio en Houston, Texas (Estados Unidos), dejando las instalaciones de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA).
Días atrás se completó la ultima prueba de plasma en el laboratorio de la NASA. A las nuevas instalaciones de Ad Astra se trasladó una de las cámaras al vacío más grandes del mundo para realizar el disparo de plasma allí.
La nueva cámara tiene un compartimiento al vacío de 120 metros cúbicos y mide diez metros de largo y cuatro metros de diámetro, la cual llegó el viernes pasado desde su fábrica, en Estados Unidos. Esta simula el ambiente que se vive en el espacio.
Ese vacío se necesita para poner a funcionar el motor que cuando calienta con microondas el gas tipo argón, se consigue el impulso de plasma -cuarto estado de la materia- necesario para los viajes al espacio.
Tal y como explicó Ronald Chang, director de Ad Astra Costa Rica, esa nueva cámara es seis veces más grande que la está en el laboratorio de Liberia, Guanacaste. Y permitirá una energía operacional mucho más alta y una prueba más completa del prototipo del cohete de plasma de 200kW, llamado VX-200 Vasimr.
Entre otras cosas, Chang rescató que al tener una cámara más larga y grande se puede utilizar más gas y la propulsión en forma de chorro del motor será más visible.
Este motor será el que se lleve a prueba en enero próximo, y también el que en 2010 llegue al espacio. Franklin Chang indicó desde Houston que es un hito histórico para su fábrica, luego de 12 años de trabajar con la NASA.
A su vez, precisó que este paso en su carrera sucedía precisamente cuando se cumple el 50 aniversario del lanzamiento de Sputnik-1, “un acontecimiento que inspiró a muchos de nosotros al programa del espacio”, expresó el astronauta.
Noticia completa en Prensa Libre (Costa Rica)