Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones CientÃficas (CSIC) y de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) presentó ayer el primer motor térmico de escala nanométrica, un sorprendente experimento fÃsico que no tiene nada que ver con los motores de los coches, pero que en el fondo comparten el mismo objetivo: mover un objeto. Concretamente, lo que han logrado los cientÃficos es que un nanotubo de carbono, una estructura tubular que ocupa un puñado de átomos, se mueva de manera controlada al calentarlo más o menos. Aunque las aplicaciones están todavÃa muy lejos, los responsables del trabajo creen que el mecanismo podrÃa tener usos en el sector de los chips, los fármacos inteligentes y los nuevos materiales.
El experimento, cuyos detalles publica hoy la revista Science, está formado por dos nanotubos de carbono colocados de forma superpuesta. Son muy parecidos, pero no idénticos, de tal manera que uno de ellos --más amplio pero más corto-- encaja sobre el otro y se puede desplazar de un lado al otro. Aunque los cientÃficos lo pueden mover con un punzón microscópico, el éxito del trabajo es que lo han logrado mediante cambios de temperatura. Según Riccardo Rurali, del Departamento de IngenierÃa Electrónica de la UAB, se ha demostrado que en una nanoescala "se puede desplazar un objeto con métodos no electrónicos ni mecánicos".
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