Un equipo de investigadores que trabaja en un mapa del metabolismo humano en todo el mundo ha encontrado componentes en la orina que apuntan a sorprendentes diferencias en la presión sanguÃnea, basadas no en los genes sino en la alimentación y las bacterias intestinales de la gente.
Los cientÃficos esperan que sus hallazgos, publicados el domingo en la revista Nature, puedan llevar al desarrollo de nuevos fármacos para combatir la alta presión sanguÃnea, y quizá incluso a tratamientos sin fármacos.
Se analizaron muestras de orina de 4.630 personas de Estados Unidos, Reino Unido, Japón y China, para encontrar una serie de nuevas relaciones entre las presiones sanguÃneas diferentes.
"A un lado del mundo metabólico tenemos a personas del sur de China, y en el otro extremo a personas de Corpus Christi, Texas", dijo Jeremy Nicholson, del Imperial College de Londres, que dirigió el estudio.
"Y puedes situar geográficamente a la gente de acuerdo a los patrones de su metabolismo", añadió.
Los patrones no parecen seguir a la genética, indicó Nicholson. "Tiene que ver con su dieta y su estilo de vida, y también con los microorganismos del sistema digestivo".
Se calcula que mil millones de personas tienen la presión alta en todo el mundo, que es una las causas principales de infarto cerebral, problemas cardiacos y fallo hepático.
La causa más conocida de la presión alta es un alto consumo de sal, aunque una dieta rica en verduras y ciertos minerales y ejercicio pueden reducirla.
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