Un chip capaz de comparar de manera simultánea y rápida una muestra de sangre o saliva con más de cientos de mutaciones genéticas brindará una ayuda clave: permitirá prevenir la muerte temprana por infarto o accidente cardiovascular aparentemente repentinos de las personas que sufren de colesterol muy alto por un defecto genético.
Quienes heredan ese trastorno, llamado hipercolesterolemia familiar, llegan a tener niveles de colesterol total hasta dos y tres veces superiores al valor normal (menos de 200 ml/dl) en la forma más leve de la enfermedad. El biochip identifica con precisión y rapidez qué mutación genética hace que el colesterol LDL o "malo" se acumule excesivamente en las paredes arteriales.
Eso es lo que justamente aumenta en estos pacientes la vulnerabilidad de sufrir un infarto cardíaco o cerebral a edades muy tempranas. Se calcula que en la Argentina más de 80.000 personas padecen esta alteración metabólica.
"El exceso de colesterol en sangre heredado afecta aproximadamente a una de cada 400 personas. Sin embargo, la mayoría de la población lo ignora y, de no diagnosticarlo o tratarlo adecuadamente, las personas con ese trastorno metabólico probablemente padecerán un problema cardiovascular, como un infarto, antes de los 50 años", señaló el doctor Pedro Mata, presidente de la Fundación de Hipercolesterolemia Familiar de España, durante su visita a la Argentina para poner en marcha un programa de detección similar al que existe en su país.
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