Dicha versión combina un consumo de carburante de sólo 4,1 litros de gasóleo cada cien kilómetros y unas emisiones de CO2 de 109 gramos por kilómetro, que lo convierten en el modelo de más bajo consumo y emisiones de toda la gama BMW.
El motor diésel de 2.0 litros, 163 CV de potencia y cuatro cilindros tiene el bloque de cilindros de aluminio, turbocompresor de geometría variable e inyección directa por conducto común con inyectores piezo-eléctricos.
Para facilitar esta mejora de consumo, BMW ha operado en el auto con una aerodinámica optimizada, una relación final más larga y un innovador volante de inercia bimasa con péndulo centrífugo, que compensa de forma eficiente cualquier vibración cuando se circula, incluso las que típicamente se dan a bajas revoluciones.
Este incremento del confort en la circulación animará al conductor a utilizar una marcha más larga con mayor frecuencia, o a no reducir en una situación en la que de otra forma lo haría.
En prestaciones, el BMW 320d EfficientDynamics Edition se configura con una aceleración hasta 100 km/h en tan sólo 8,2 segundos y recupera de 80 a 120 km/h en 9,6 segundos. La velocidad máxima es 225 km/h.
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