"La economÃa mundial se está tambaleando al borde de otra gran recesión", señala el informe. "El rápido enfriamiento económico global fue tanto causa como consecuencia de la crisis de deuda en Europa", afirma el documento. Ya en 2011 el crecimiento económico se ralentizó hasta un 2,8 por ciento y para 2012 se espera un dato aún menor del 2,6 por ciento, pero ello en el caso de que se logre controlar polÃticamente la crisis de deuda en Europa, señalan los expertos en economÃa de la ONU.
Sin embargo, podrÃa ser de sólo el 0,5 por ciento si no se logra solucionar polÃticamente el problema del desempleo en Europa y Estados Unidos y si se extiende la deuda pública y la incertidumbre en el sector financiero. A esa tasa, caerÃa el ingreso medio global per capita.
Ese escenario negativo serÃa una realidad si empeora alguna de las cuatro debilidades de las economÃas occidentales: el problema de la deuda soberana, la debilidad del sector bancario, la baja demanda y el estancamiento entre los actores polÃticos. Si se agudiza la crisis de deuda en la UE y Estados Unidos, ello afectarÃa al resto del mundo.
Los paÃses en desarrollo y emergentes seguirán impulsando la economÃa mundial, alcanzando tasas promedio de 5,4 por ciento en 2012 y 5,8 por ciento en 2013, datos sin embargo muy por debajo del ritmo de 7,1 por ciento de 2010. Desde el segundo trimestre de 2011, se registra una ralentización de la mayorÃa de los paÃses en desarrollo y emergentes. "Los paÃses en desarrollo que salieron con fuerza de la recesión global de 2009, se verán afectados en los sectores comercial y financiero", señala el documento.
Los paÃses asiáticos verán caer sus exportaciones, mientras las economÃas emergentes y paÃses de Ãfrica, Latinoamérica y Asia occidental sufrirán por la caÃda del precio de las materias primas. La ONU considera "bastante posible" que la crisis de deuda se extienda y afecte a las grandes economÃas europeas y resulte en un bloqueo del crédito mundial y un crash de los mercados financieros similar al de 2008.
En Estados Unidos, la escalada de la disputa polÃtica entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto podrÃa desencadenar medidas de austeridad que harÃan caer la confianza de los consumidores, dañarÃan el merado inmobiliario y supondrÃan un nuevo riesgo para los bancos. El crecimiento económico en la zona del euro se ha ralentizado considerablemente desde principios de 2011, mientras Japón se situó también en recesión en el primer semestre del año pasado, entre otros motivos por el desastre causados por el terremoto de marzo.
Entre los principales paÃses en desarrollo, se espera que el crecimiento en China e India siga siendo fuerte: la economÃa china se desaceleró en 2011 del 10,3 al 9,3 por ciento y se prevé por debajo del 9 por ciento para este año. India podrÃa crecer a tasas de 7,7 y 7,9 por ciento en estos dos años. Brasil y México experimentarÃan probablemente desaceleraciones más marcadas, según el informe.
El crecimiento en Brasil en 2011, estimado en 3,7 por ciento, es la mitad del 7,5 por ciento en 2010 y se prevé un enfriamiento aún mayor en 2012, cuando podrÃa situarse en el 2,7 por ciento. La economÃa mexicana se desaceleró al 3,8 por ciento en 2011, frente al 5,5 por ciento de 2010, y se espera una tasa de crecimiento del 2,5 por ciento para 2012. El informe hace además hincapié en el problema del empleo.
En los paÃses desarrollados se registró un déficit de 64 millones de puestos de trabajo, con una tasa de desempleo promedio del 8,3 por ciento en 2011. La recuperación del empleo en los paÃses en desarrollo ha sido mucho más fuerte que en las economÃas industrializadas, señala el documento.
En Asia y América Latina los niveles de empleo se han recuperado, aunque no siempre en buenas condiciones de contratación. El informe estima que si el crecimiento económico en los paÃses desarrollados no se incentiva, las tasas de desempleo no volverán a los niveles anteriores a la crisis al menos hasta 2015.
Los expertos señalan además que las polÃticas de austeridad implementadas principalmente en los paÃses desarrollados suponen también un aparte del problema, pues debilitan aún más el crecimiento y las perspectivas de empleo. Por ello, el informe de la ONU pide a los gobiernos de los paÃses desarrollados que no acometan prematuramente programas de austeridad fiscal.
Noticia publicada en El Comercio (Ecuador)